

Campamentos sin pernocta que se desarrollan en colegios o centros similares donde trasformamos esos espacios cotidianos con actividades muy divertidas que responden a objetivos educativos.
Son una gran alternativa para iniciarse en actividades de ocio organizado durante las vacaciones escolares de Navidad, Semana Santa y verano (de junio a septiembre) y cubren esa necesidad tan actual de conciliar el horario laboral de los padres con el escolar de los hijos.